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31 de mayo de 2005

realidad reloaded

se me ha ocurrido que hoy, de puro vago, en lugar de decir algo original (lo cual es igual imposible) quiero simplemente transcribir un fragmento de la última novela de chuck palahniuk, diary (novela por cierto excelente, y sin duda la mejor de las tres que he leído yo de este autor [las otras son lullaby y, claro, fight club]). pero no es sólo de puro vago, sino también porque este pasaje tiene, en mi –siempre modesta– opinión, bastante que ver con esto de la según yo ridícula idea de la “autoevidencia” de eso que todos llamamos, un poco arbitrariamente, “la realidad” (como si fuera ésta una sola para todos, pues), y porque supongo (espero) que no soy yo el único al que le interesa el tema, por más autoevidentemente absurdo que éste sea:

“according to plato, we live chained inside a dark cave. we’re chained so all we can see is the back wall of the cave. all we can see are the shadows that move there. they could be the shadows of something moving outside the cave. they could be the shadows of people chained next to us.
“maybe the only thing each of us can see is our own shadows.
“carl jung called this his shadow work. he said we never see others. instead we see only aspects of ourselves that fall over them. shadows. projections. our associations.
“the same way old painters would sit in a tiny dark room and trace the image of what stood outside a tiny window, in the bright sunlight.
“the camera obscura.
“not the exact image, but everything reversed or upside down. distorted by the mirror or the lens it comes through. our limited personal perception. our tiny body of experience. our half-assed education.
“how the viewer controls the view. how the artist is dead. we see what we want. we only see ourselves. all the artist can do is give us something to look at”.

la alegoría platónica es más que berreada, ok, pero es berreada precisamente por lo platónica, y además que a mí la verdad me gusta cómo este man de palahniuk la vuelve a contar, y cómo la une con una visión más bien postmoderna del mundo y la extrapola hacia el asunto de la importancia, o carencia de importancia, del arte plástico en particular y de la “creatividad” en general. algo que hace a lo largo del libro, quiero decir, no sólo en estos cortos párrafos...

y les ofrezco mis más sinceras disculpas a mis lectores que no son para nada políglotas, pero creo que quien lea este blog estará en capacidad de, o tendrá a la mano a alguien en capacidad de, traducir este texto nada difícil al idioma de cervantes.

el soundtrack es, inusitadamente, ninguno, porque para mi propia sorpresa no estoy escuchando en este momento nada de música, aparte de los pajaritos que cantan afuera (como dije, ya medio llegó el verano a nuestra ciudad). y eso sólo si es que a la bulla de los pajaritos se le puede, como quizás haría un “romántico”, llamar música.

y ya que estamos en esto del soundtrack: ¡noticia bomba, que no lo es! a quien le interese: me di cuenta de que, en la canción “das erste mal” de stereo total, con cuya especie de reseña tonta arrancó este blog, en la parte en la que el diálogo sobre la primera vez es traducido al francés el texto no dice “¿te acuerdas de la primera vez?” sino “¿te acuerdas de nuestra primera vez?”

no sé si esto sea casual, o debido a exigencias puramente idiomáticas o musicales, o si haya algo más, algún significado oculto detrás de esta sutil diferencia...

pero, para citar el leitmotif de la ya mencionada (y citada) última obra de palahniuk, “what you don’t understand you can make mean anything”.

críptico como siempre, pero en el fondo para nada, los dejo para no desvariar más, chaos (and that’s and order).

4 comentarios:

Anónimo dijo...

No entiendo, dice posted at 9:45 pm ¿y se oyen los pajaritos? Si fuera invierno de acá se oirían los grillos o los sapos, si no, serán las lagartijas, pero allá no creo. Otra cosa ¿por qué sería imposible decir algo original? ¿Ya está dicho todo? le le le

pasajero77 dijo...

porque ese es el chiste de las estaciones: en verano los pajaritos cantan hasta tardísimo, hasta que cae el sol, y desde tempranísmo, desde que sale el sol, acá en el norte. o sea que los manes cantan un montón. ellos, pobres, obedeciendo a reflejos debidos a su realidad objetiva... ya que estamos en esa.
en invierno, simplemente, no hay pajaritos. aparte de los cuervos. quienes no son pajaritos, en el sentido estricto de la palabra.
por otro lado, o por un lado, sí, todo ha sido dicho, creo, y de eso uno se da cuenta cuando escribe algo y después lee a palacio, a kundera, a delillo o a mark twain. o a cualquier otro, creo.
pero va más allá de eso: todo lo que podemos decir es una combinación sintagmática y paradigmática dentro de un sistema de lenguaje y de pensamiento que no sólo que no elegimos, sino que nos domina e, incluso, nos constituye, así que todo lo que enunciamos es solamente lo posible, lo legible, lo inteligible.
yo no me lo creo del todo, tampoco.
pero para eso tenemos el concepto de la performatividad (butler). esa pequenia esperanza dentro de lo imposible de "actuar".
críptico como siempre?

Anónimo dijo...

Viva la filosofía. Viva el lenguaje. Y no hay que dar el giro lingüístico para decirlo. Sigue haciendo falta la síntesis de Foucault y Marx. Máximo

Anónimo dijo...

bro,
un acercamiento interesante al tema de la realidad, su existencia o no, y similares, es tu coterráneo Edwin Schrödinger. Especialmente dos obras: "Mente y materia" y "Mi visión del mundo" (modestia aparte!)

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